10 funciones principales de una Cuidadora profesional

Son cada vez son más numerosas las familias que acaban recurriendo a la contratación de asistencia a personas mayores. Ello no es de extrañar teniendo en cuenta los cuantiosos beneficios que proporciona el hecho de contar con un Cuidador Profesional especializado en el domicilio.

Dichos aspectos positivos vienen dados principalmente por las diversas funciones que se encarga de desempeñar una cuidadora profesional.

Estas son las 10 funciones que destacan a los cuidadores profesionales:

1- Otorgar los cuidados necesarios

Una persona de avanzada edad cuenta con una serie de necesidades prácticamente a diario, las cuales han de ser satisfechas con profesionalidad para que su calidad de vida sea óptima en todos los sentidos.

Precisamente ésta es una de sus funciones principales, tratándose de un motivo que da pie al aumento de contrataciones por parte de este tipo de trabajadores.

2- Fomentar la movilidad

Es innegable que muchos ancianos presentan serias dificultades para moverse por sus propios medios. Las cuidadoras evitan que ello se traduzca en problemas tanto menores –como pueden ser las escaras– como de mayor envergadura.

Contratiempos como los clásicos episodios vasculares son evitados fomentando la movilidad a pesar de las dificultades presentes en el individuo en cuestión, ayudándole en todo lo necesario e incluso llevando a cabo sesiones de rehabilitación. El beneficio es importantísimo: alarga la esperanza de vida.

3-Estar a su lado en los desplazamientos

Independientemente de las capacidades de movilidad, tarde o temprano surge la necesidad de hacer desplazamientos, tales como ir al médico si su salud se ve mermada por la edad e incluso acudir al mercado si las condiciones físicas se lo permiten.

En ambos casos y tantos otros tipos de traslados la cuidadora profesional está ahí para premiar al anciano con su compañía y, por supuesto, ayudarle con la silla de ruedas si la requiere para moverse por entornos urbanos. ¿El resultado? Mayor felicidad visible en su rostro.

4- Alimentación, aseo y otras necesidades básicas

Afortunadamente las personas mayores que ya no pueden valerse por sí mismas no renuncian a las necesidades básicas gracias a la presencia de una cuidadora profesional.

Entre las muchas tareas que desempeña se encuentran las de preparar los alimentos que el anciano ingerirá a lo largo de todo el día, asearle y vestirle con las prendas oportunas.

5- Mantenerlo todo impoluto

Si bien es cierto que esta labor depende del tipo de contrato que ha sido firmado, la mayoría de cuidadoras acaban realizando tareas de limpieza, especialmente si el anciano vive solo en el domicilio.

Lograr que el mismo esté impoluto es otra función de suma importancia, puesto que se evita a la persona mayor tener que llevar a cabo acciones como fregar los platos y bajar para arrojar la bolsa de basura al contenedor.

6- Darle conversación

El estado psicológico en edades avanzadas es de gran trascendencia. Para lograr optimizarlo, siempre que tienen ocasión las cuidadoras profesionales proceden a conversar con las personas mayores.

Son varios los beneficios que ello otorga, resumiéndose uno de los principales en ejercitar el cerebro para retrasar al máximo las tan temidas pérdidas de memoria.

7- Salud: medicamentos, tensión, etcétera

Se trata sin duda alguna de la función más importante por parte de una cuidadora, consistiendo básicamente en darle al sujeto que está a su cargo la dosis que necesita de sus medicamentos.

Adicionalmente también se encarga de realizar otras acciones que también están relacionadas con la salud, desde medir la tensión hasta hacer uso del termómetro para cerciorarse de que no hay febrícula alguna.

8- Permanente comunicación con los familiares

Sea cual sea el motivo por el que los familiares no pueden estar presencialmente junto a su ser querido, todos ellos demandan ser informados del estado en el que se encuentra.

Siendo consciente de ello, la cuidadora profesional vía llamadas telefónicas, WhatsApps u otros medios procede a trasladar toda la información necesaria para otorgar tranquilidad a sus allegados.

9- Preguntar por posibles cambios o voluntades

Sobre todo en avanzadas edades es crucial que la persona en cuestión permanezca satisfecha con el trato recibido, en este caso por parte del profesional que se encarga de cuidarle.

Para conseguirlo procede a preguntarle constantemente qué desea en ese día en concreto, por ejemplo en términos alimentarios, así como si necesita algún cambio en los patrones rutinarios.

10- Adiós a la soledad

Otra de las principales funciones de enorme relevancia se resume en que el anciano le dice adiós a algo temido por todos: la soledad. ¿Cómo lo logra? Básicamente estando siempre a su lado, a pesar de encontrarse haciendo otras tareas en el hogar.

El trato cariñoso está presente de forma constante, beneficiando a la persona mayor que pasa a hacer gala de un mejor estado de ánimo, lo cual vuelve a repercutir nuevamente en un incremento de su esperanza de vida.

Fuente: Revista La Tribuna ha hecho un repaso de todas y cada una de las tareas, siendo un total de diez, que más acostumbran a llevar a cabo en los hogares españoles.

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